Las crisis no avisan, pero sí se pueden ensayar. Un simulador de crisis permite anticipar cómo evolucionaría la percepción pública hora a hora.
La línea de 72 horas
Las primeras 72 horas definen la narrativa. Simularlas ayuda a decidir cuándo hablar, qué decir y a quién priorizar.
Segmentos vulnerables
No todos los públicos reaccionan igual. Identificar a los más sensibles permite una comunicación más cuidadosa.
Del ensayo a la respuesta
El resultado es un libreto de comunicación que reduce la improvisación cuando más cuenta.